lunes, 5 de enero de 2015

Miedos, recuerdos y dolores de cabeza. Primera parte

[Ueda: mánager. Responsable y preocupado por el grupo y el trabajo, está casado y tiene dos hijos. Es conocido en la industria musical como Kaminari (trueno) Ueda, debido a sus impresionantes malas maneras y mala ostia a la hora de lidiar con creídos que van de divas; pese (o debido) a esto, Ueda es quien mejores resultados obtiene de todos sus grupos, cantantes y actores.]



Un día cualquiera, otoño.



***

Reiji apaga la alarma por décima vez y mira el reloj del móvil cabreado.
Urg, no es la alarma, acaba de colgar a Ueda... por décima vez T_T. *Joder, joder, jod... ¿pero qué coño de horas son estas? Las 11 de la mañana, ¿pero esta hora existe? ¬¬ *

Se levanta del sofá (se tropieza con la mesilla, se le caen un montón de DVDs al suelo, se agacha a cogerlos, calcula mal y se come la mesa *acht, qué dolorrrrr*, intenta levantarse, se pisa el borde de la camiseta y vuelve a comerse la mesa *joderrrrrr*, se levanta esta vez bien, pisa los DVDs *...mecagoenlaostiaputa*) se va a la cocina y se hace un café. El teléfono suena de nuevo, casi se puede oír a Ueda rugiendo al otro lado. Lo coge.

Reiji: *Muy cabreado, se va a beber el café con dignidad pero se quema el labio y se cabrea más.* "Qué. Joder.

Ueda: "... Cómo que qué." *Podría decirse que el móvil palpita al ritmo de la vena de la sien de Kaminari-sama.*

Reiji: empieza a darse cuenta de la situación, mira el café, los DVDs, el sofá... Ooooh, mierda. "¿Ups?" 

Ueda: *...silencio, respiración anti-naturalmente acompasada y lenta*

Reiji: *Mierda, está contando hasta diez, la he cagado.* Intenta beber café y se vuelve a quemar. "JODERRR, ¡QUÉ COJONES!"

Ueda: *voz como un cuchillo para sashimi* "¿Perdona? ¿Qué has dicho?"

Reiji: *nota como le baja sudor congelado por la frente* "Ehm, uhm... ¿Café? So-so-so-sofá. A. A. A, a, a, aaaaaaaaaaalarm..."

Ueda: "...ven, aquí, ahora, mismo". *Cuelga* 

A Reiji le tiembla tanto el pulso que se tira medio café encima y se vuelve a quemar *se pueden palpar los puntos suspensivos de ira inconmensurable en el aire, se ha quemado un pezón y está viendo las estrellas*. Se pregunta por qué el teléfono de Ueda-san suena como una guillotina a veces... A toda prisa deja la taza casi vacía en la mesa, se pone cualquier cosa del armario, se lava la cara y los dientes y sale corriendo de casa. Mierda, el móvil. Entra de nuevo a por el móvil y con las prisas se tropieza y se come la puerta.

Reiji: "¡¡¡Jodeeeeeeer, los domingos son para dormir, coño!!!"

+++

Un rato después llega al edificio de la agencia. Le duele la cabeza y la lengua, todo le huele a café y no ha dormido ni cuatro horas. No le apetece nada ir a tontear con la recepcionista, pero se acerca a comerle la oreja ya por costumbre, como un autómata. 

Reiji: "Ahhh, qué lástima no haber podido levantarme mirando tu cara esta mañana, todo me va mal si no estás a mi lado."

Recepcionista: *es nueva, no sabe cómo es Reiji* "Kyaaaaaa >///<

Reiji: "Ah, princesa, no te tapes la cara, no soporto un segundo más sin..."

Suena el teléfono de nuevo: su sexto sentido le dice que es Ueda.

Corre al camerino de The Dark Side como si no hubiera un mañana; los trabajadores del edificio asegurar todavía que a Reiji le crecieron cuatro piernas más en ese momento.

Le cuesta abrir la puerta del tembleque que tiene del esfuerzo físico y un profundo y sincero miedo por su integridad física, pero Ueda no está. 

Mira a su alrededor. 

Haru está de espaldas a él mirando por la ventana, *¿...y esa pose?*. Miyu se levanta y le sonríe. *Wahhh, Miyu kuuun ♥*

Reiji: "...Pues sí que madrugáis, ¿no?" ¬¬'

*-*-*-*

Quizá cuando comenzaba el mal tiempo, a Miyu le costaba levantarse un poco más de lo habitual. Sin embargo, parecía que le habían metido un resorte por el culo. Se incorporó de la mitad del cuerpo para arriba, aún con una sonrisa boba y adormilada en el rostro mientras escuchaba un poco más de la melodía del móvil.
La melodía del despertador la iba variando cada cierto tiempo, pero siempre, siempre se trataba de una de las canciones de The Dark Side. Del primer álbum, porque le daba cosilla poner alguna de las que habían estado trabajando últimamente. Llámalo ser supersticioso.

El caso era que la sonrisa permaneció y más reforzada. Su madre le había dicho en repetidas ocasiones, de las veces que habían hablado por teléfono, que era posible que con el tiempo viese que no era tan bonito cómo él creía que era esa vida. ¿Pero sabes una cosa? Aunque no lo pareciera, tenía los pies en el suelo. Sabía que llevaba poco siendo uno más del grupo y que posiblemente se topase con cosas que no le iban a gustar demasiado, pero eso no le quitaba para nada la idea de disfrutar de aquello lo máximo posible.

Cargó en una bandolera algunos tomos que no se había leído aún y una bolsa de chucherías. De hecho, nada más llegar a la agencia, lo primero que hizo fue quitarle el envoltorio a uno de los chupachups y metérselo en la boca.
<<Hoy va a ser un día genial>>, pensó con optimismo. Y eso que tampoco tenía muy claro cuál era la agenda para ese día. Ensayar alguna coreografía y… ¿Y?

-¿Qué más toca hoy? –preguntó a Haru.

Era muy difícil describir cómo era compartir piso con una estrella. Aún no se creía la suerte que había tenido. Ser seleccionado entre tanta y tanta gente… ¡aquello había sido un milagro! De verlos por la tele y en los conciertos, a pasar a estar entre ellos y…
<<Y saber qué tipo de ropa interior usa Haru, por ejemplo>>. Ese era uno de los detalles que sabía y el resto de fans no. Todo era poco para decir lo ilusionado que estaba y que su sueño más increíble e imposible, se había hecho realidad.

Tomó asiento en uno de los sofás de la sala y extrajo uno de los tomos. Escuchaba como sonido ambiente la voz de Ueda. Se le notaba tenso pero Miyu no estaba al tanto de la conversación. De vez en cuando levantaba la vista de la página y miraba con cierta adoración al líder del grupo.
<<Si hubiera tenido un hermano…>>, pensó mientras volvía a sumergirse en la lectura.
Ni se enteró de la salida del mánager, pero en una de las incursiones visuales, la puerta se abrió dando paso a Reiji. Miyu dejó inmediatamente el tomo en el asiento y se incorporó.

-¡Reiji! –pronunció como pudo al tener el chupachups aún en la boca-. ¿Te acuerdas de SHINee? Pues me he aprendido uno de sus bailes. ¡Ja! Venceré a Taemin –dijo orgulloso. Buscó en el móvil el vídeo que se había bajado de ellos, para enseñarle el baile.

*-*-*-*-*


Haru se despertó como mareado.
Todo estaba oscuro, pero no tanto como debería. Según iba estirando su brazo para alcanzar el móvil, el mareo se convertía en dolor de cabeza. Miró el móvil para ver la hora... las 7.00 AM

Hoy iba a ser un mal día.
Su primera reacción fue hacerse bicho bola en la cama. *Que pocas ganas de levantarme*
Suspiró hondo y se incorporó poco a poco. Aún con el móvil en una mano, buscó con la otra en la mesilla hasta dar con sus gafas (junto a un portátil encendido).
La claridad iba entrando en la habitación, lo que le permitió ver dónde había dejado su cartera. Entre pilas de revistas, CDs, libros, cuadernos... * ugh , voy a tener que organizar un poco esto antes de ducharme*
Se levantó despacio, organizó las cosas en pequeñas montañas y las dejó todas en la esquina de la habitación. Echó un vistazo rápido...todo estaba más o menos presentable, menos la cama, donde parecía que habían intentado domar a una bestia.
*...* mientras miraba obligaba a su cerebro a no pensar en lo que vendría después...* No!No! Venga, a la ducha!*

Se había duchado y llevaba tiempo en el salón con el portátil cuando escuchó de fondo la melodía del móvil de Miyu. Sonrió. A Haru le hacían gracia esos pequeños detalles. Llevaban poco tiempo viviendo juntos y todavía no estaba muy suelto en eso de compartir casa.
Fue a por las llaves del coche, le había prometido a Miyu que si llegaban pronto le invitaba a desayunar en la cafetería del estudio, habían descubierto un nuevo pastelito de color rosa fosforito muy impactante.

Al llegar al estudio el dolor de cabeza había superado con creces el nivel del "dolor soportable".
Se acercó a la recepción. *otra chica nueva, ¿ pero qué hacen con ellas , se las comen? ...bueno, mejor no pensar en ello* Puso su sonrisa de idol .

-Buenos días, ¿Podría decirme si ha llegado el Sr.Ueda por favor?-
La recepcionista sonrió tímidamente, Haru pudo ver que se le ponían las orejas coloradas

-El señor Ueda acaba de subir.-
-Muchas gracias ^^

Mientras se acercaba con Miyu al ascensor volvió a mirar la hora en el móvil. 10.20 AM
Que Ueda acabase de llegar solo podía significar una cosa....notó otro pinchazo en la sien.

-¿Qué más toca hoy? –preguntó Miyu.
Estaban llegando a la sala y no se había dado ni cuenta.
-¿Más? ¿ Aparte de ensayar dices? - Casi todos los días ensayaban, Haru casi se había olvidado de que no era una actividad normal en el día a día del resto de las personas.
-Umm tenemos una sesión por la tarde, pero hay tiempo de sobra. Antes de todo eso tenemos qu-
La puerta de la sala se abrió antes de que Haru llegase al pomo. La tensión de Ueda era tal que Haru pensó que tenía algo artístico, como una rara obra de arte moderno, era fascinante.

Ueda -Tenemos que hablar-

* Ya sabía yo que iba a ser un mal día*

Se sentaron en la mesa de la sala. Mientras Ueda hablaba sin parar, Haru podía ver a Miyu leyendo tranquilamente en el sofá. Se acordó de como su hermana hacía algo parecido cuando su padre le estaba diciendo cosas sin sentido. Sonrió

Ueda - ¿ Te parece gracioso? -
Haru suspiró y se estiró en la silla, con las dificultades que le daban sus largas piernas. Miró seriamente a los ojos de Ueda.

- Ya te lo dije. Te advertí de lo que pasaría con ciertos miembros. Te dije que no firmaras nada para el grupo antes de las 12. ¿ Cuánto tiempo llevamos así? Lo sabes perfectamente. ¿Gracioso? Claro que no me parece gracioso, pero tampoco me hace gracia repetir lo mismo tantas veces.

Ueda miró con dureza a Haru

- ¿Qué tonterías estás diciendo? Yo también me canso de repetirte lo mismo, no podéis empezar la agenda a las 12, es-

Haru levantó la mano para cortarle.
-No podemos como grupo, pero no he dicho nada sobre mi o la mayoría. Lo que se vende por separado se gana como grupo, no te olvides. Me prometiste que tú te encargarías de Reiji hasta la hora de comer, que no habría problemas. Cumple tu palabra.

Ueda se levantó de la silla, no sin antes fulminar con la mirada a Haru. Indignado, salió de sala mientras llamaba a alguien por teléfono.

Haru volvió a suspirar. No le gustaba nada discutir con Ueda, sobretodo porque sabía que tenía razón, pero no podía dejar que la tomase con los miembros del grupo. Sabía como funcionaban esas cosas, en cuanto un miembro da problemas tiene una diana en la cabeza.
Miró a Miyu, seguía leyendo sus mangas con una sonrisa. *Parece que no se ha enterado de nada*
Volvió a sonreír.

Se levantó y miró por la ventana. Vio la figura de Reiji * ...sigh* Miro de nuevo la hora
*11.55...espero que me de tiempo a comer hoy*

Se abrió la puerta. La respiración entrecortada y el revuelo de Miyu solo podía significar una cosa.

Reiji- ...Pues sí que madrugáis, ¿no? -
Miyu -¡Reiji! .¿Te acuerdas de SHINee? Pues me he aprendido uno de sus bailes. ¡Ja! Venceré a Taemin –

Haru pensó en la situación a toda velocidad, lo cual no fue muy bueno para su dolor de cabeza. No podía hablar seriamente con Reiji delante de Miyu, no sería justo para Reiji...pero tampoco tenía ganas de ser muy justo con Reiji después de discutir con Ueda...Ueda! Habían quedado en repartirse la vigilancia de Reiji...todavía no habían comido,no? ... podría hablar con Reiji más tarde...*sí, que Ueda se encargue de Reiji mientras yo me encargo de esa tontería de entrevista que ha firmado Ueda...*

- Buenos días Reiji, ¿has dormido bien?..oh! ¿Es café eso que huelo? -


************

Reiji mira el pasillo vacío y cierra la puerta rápidamente.

Se vuelve hacia Haru y a Miyu y pone su mejor sonrisa de “aquí no ha pasado nada”.

Miyu: “¡Reiji! ¿Te acuerdas de SHINee? Pues me he aprendido uno de sus bailes. ¡Ja! Venceré a Taemin.”

Reiji se acerca a Miyu sonriendo.

Reiji:¿Qué dices, Miyu kun?” le quita el chupachús y se acerca más a su cara, “tú ya eres mejor que Taemin…” se mete el chupachús en la boca sin apartar los ojos de los de Miyu.

Haru: “Buenos días Reiji, ¿has dormido bien?..oh! ¿Es café eso que huelo?

Reiji se gira hacia Haru con el chupachús en la boca. Hum, Haru tiene cara de que le duele la cabeza, mala señal. Se acerca a él y le pasa un brazo por los hombros.

Reiji:Haruuu, Kaminari no me deja dormir… he dormido cuatro horas, me he tirado el café encima, me duele un pezón” pone cara de víctima de las circunstancias.

Ugh, se le ha olvidado totalmente lo que había planeado para hoy y la noche anterior salió con Kaze sin preocuparse de nada. Le gusta ser popular con las fans y sabe que por eso le toca ir siempre a todas las entrevistas, ensayos, especiales, etc., pero ojalá de vez en cuando llamasen a Rin o Ryuu y le dejasen tranquilo un domingo T_T No es que odie las actividades de los domingos, lo que odia en general es dormir menos de 10 horas.

Mierda, Kaminari enfadado, Haru con dolor de cabeza… pinta mal el día.

Reiji:Toma, Haru”, le mete el chupachús en la boca y le sonríe, “para el dolor de cabeza”.

Se gira rápidamente y abraza a Miyu por sorpresa.

Reiji:Bueno, a ver ese vídeo” le achucha un poco. “Miyu kuuun, ¿por qué no vienes a vivir conmigo? Podría comprar un futón doble… <3”.

*************

-¿Más? ¿ Aparte de ensayar dices? – preguntó Haru.

Miyu asintió con un gesto de cabeza y le miró expectante. Debería apuntar el planing en el móvil, pero se lo había comprado recientemente y aún no manejaba bien todas las aplicaciones. Eso sí, entrar en internet y retocar fotos… eso lo manejaba casi desde la primera hora tras tenerlo. Y es que el chico casi siempre estaba con el móvil en la mano. 

Ya de antes vivía bastante enganchado a las redes sociales, pero desde que estaba en el grupo era aún más. Estar pendiente del blog, el Twitter, el Facebook… no era tarea fácil.

-Umm tenemos una sesión por la tarde, pero hay tiempo de sobra. Antes de todo eso tenemos qu –algo cortó la frase de Haru. 

Miyu era hábil o, más bien, no le gustaba estar en medio. Cuando había problemas, ya fuese en el colegio, a nivel familiar o dónde fuera, nunca sabía cómo reaccionar. Se sentía cohibido a pesar de haber dejado la timidez hacía años. Por eso sorteó a Ueda y se alejó del conflicto. Eran cosas de mayores y él tampoco pintaba mucho en una situación así. Además, no podía ser objetivo e imparcial. Reiji era… Reiji. Aunque el mánager le caía bien, salvo cuando se enfadaba, no podía evitar ponerse del lado de Reiji. Al fin y al cabo, era su fan.

-¿Qué dices, Miyu kun? –acto seguido le quitó el chupachups -. Tú ya eres mejor que Taemin… -y se lo mete en la boca.

¡Juguemos a ver quién cuela pelotitas de papel dentro de la boca de Miyu! Éste se había quedado con la boca ligeramente abierta mientras miraba a Reiji sin saber qué decir o qué hacer.

<<¡Pero qué morro!>>, fue lo primero que se le vino a la mente.

-¡No, jooo! Que era el último de sabor a cereza que me quedaba –se quejó sin fuerzas-. *rió* Te he dado un beso indirecto y no te has dado ni cuenta *rió de nuevo* -aunque eso más que un beso, debía entra en la catalogación de morreo con lengua. Babas, babas. No sabía cómo a Reiji no le daba asco haberse metido el chupachups.

-Buenos días Reiji, ¿has dormido bien?..oh! ¿Es café eso que huelo?- preguntó Haru.

Pues ahora que lo decía… Miyu olfateó y se encontró con el olor. Arrugó la naricilla y puso mala cara. <<No entiendo cómo le puede gustar el café, con lo mal que sabe…>>, pero reconocía que era una bebida de adulto y le quedaba muy bien. Le hacía verse más interesante de lo que ya era.

-Haruuu, Kaminari no me deja dormir… he dormido cuatro horas, me he tirado el café encima, me duele un pezón –dijo Reiji -. Toma, Haru –le metió el chupachups babeado en la boca-. Para el dolor de cabeza.

Miyu se quedó de nuevo con la boca abierta. Si había pensando en reclamar el dulce, ya se le habían quitado las ganas completamente. ¿Pero qué era esa manera de rechupetear a lo loco? Vale que no le importaba compartir lo que era suyo con los demás pero… ¡jolines! Que las chucherías se gastaban y no duraban siempre.

-Bueno, a ver ese vídeo –le dijo Reiji mientras le achuchaba un poco -. Miyu kuuun, ¿por qué no vienes a vivir conmigo? Podría comprar un futón doble… .

Un escalofrío le recorrió la espalda ante el súbito abrazo. No estaba acostumbrado al contacto físico en ese nivel. Nunca había tenido novia y su madre no era precisamente cariñosa. Así que Reiji siempre le pillaba con la guardia baja.

-Hueles mal… -se quejó ante el tufillo del café. Bueno, era más o menos soportable. El caso era que notó el agradable calorcillo que desprendía el cuerpo de Reiji y, friolero como era, se acurrucó un poco entre sus brazos-. Es que Ueda no me deja y me gusta vivir con Haru. ¿Sabes? Me ha dicho que voy a desayunar un nuevo dulce –le brillaron los ojos. Era un auténtico catacaldos.

Entonces se dio cuenta de que Reiji tenía alguna zona rojita en la cara.

-¿Qué te ha pasado? ¿Te has quemado con el café también aquí? –preguntó a la vez que señalaba la zona pero sin tocar, no fuera a ser que le doliese aún. Era una pregunta tonta pero como había escuchado la conversación anterior… 

El vídeo quedó en un segundo plano.

-No me gusta que Ueda se enfade. Me da miedo –respeto, más bien. Vale, le acojonaba un poco. Por eso siempre intentaba hacer las cosas bien, para tenerlo contento y no sufrir su ira. Aún recordaba aquella vez en la que lloró aunque no quería. Que alguien estuviese enfadado con él le sobrepasaba -. ¿No puedes hacer algo, Haru? ¿Puedo hacer algo?

*****************
Haru ni se inmutó cuando vio a Reiji acercarse y mucho menos cuando le pasó el brazo por los hombros. Ya estaba acostumbrado a su forma de ser y no le sorprendía en absoluto ver que Reiji actuaba como si no hubiese pasado nada.
Reiji- Haruuu, Kaminari no me deja dormir… he dormido cuatro horas, me he tirado el café encima, me duele un pezón-

Haru miró a Reiji...ya tenía puesta su cara de perrito suplicante...
Reiji -Toma, Haru- Le metió el chupachús de Miyu en la boca, para asombro de Haru, sin llevarse ningún diente por el camino - para el dolor de cabeza.-
Haru se quedó con el chupachús en la boca mientras veía como Reiji se acercaba a Miyu.

Reiji- Bueno, a ver ese vídeo .Miyu kuuun, ¿por qué no vienes a vivir conmigo? Podría comprar un futón doble… .-
*Ya estamos* Haru se sacó el chupachús de la boca. Tenía la intención de hablar sobre el tema pero...* bah, si total no me hacen ni cas-
Miyu-Hueles mal… -

Haru no pudo contenerse y soltó una carcajada.  Le había resultado realmente graciosa la contestación tan radical a la proposición de Reiji.

Miyu- Es que Ueda no me deja y me gusta vivir con Haru. ¿Sabes? Me ha dicho que voy a desayunar un nuevo dulce –

Dejó de reírse. Nunca le había preguntado a Miyu si le gustaba vivir con él. Desde que  lo habían acordado no había vuelto a sacar el tema. Recordaba haberle dicho a Miyu que si no le gustaba cualquier cosa o necesitaba lo que sea que se lo dijera pero...
*oh! El pastelito fascinante! uhm aunque con la hora que es casi podemos hablar de comida ya...menos mal que Miyu come a todas horas*

Les miraba y escuchaba atentamente mientras pensaba que habría de comer hoy...

Miyu-No me gusta que Ueda se enfade. Me da miedo. ¿No puedes hacer algo, Haru? ¿Puedo hacer algo?

Haru les miró a los dos atentamente durante unos minutos. Volvió a mirar la hora.
Inspiro y volvió a mirar a sus compañeros, esta vez de forma seria.
Haru- Ueda es un gran profesional, de los mejores. Todo lo que hace es por nuestro bien. A mi tampoco me gusta que se enfade, pero si lo hace es por algo. Ade-

*Estupendo, ahora ponen cara de corderito a duo...uhm seguro que las fans se derriten, podríamos sacar una foto y ver la reacción.*

Se revolvió el pelo con una mano
- Argggggggggg, esta bien, esta bien. Hablaré con Ueda y a ver si llegamos a un acuerdo...-

*Ueda me va a mandar a la mierda un día*

Se acercó a Miyu y Reiji

- - Le dio una patada en el culo a Reiji a modo de toque "cariñoso" - Llama ahora mismo a Ueda y dile que venga, que estás muy arrepentido. Y Rei, ya te puedes currar lo que le dices. Como no venga voy a tener que llamarle yo para decirle lo bien que te lo has pasado con Miyu en ese sofá, no se si me entiendes - Sonrió. 

Sacó su portatil y se sentó en la mesa. Su cabeza no aguantaba más.

-Miyu, ¿podrías comprarme una botella de agua por favor?. Coge dinero de mi cartera, hay una máquina al final del pasillo...y no te preocupes, te da tiempo a volver sin encontrarte a Ueda por el pasillo.-

Volvió a la pantalla, le tocaba reorganizar la agenda de todo el mes * Si Ueda me hubiese hecho caso a la primera...*


************************

Reiji nota el segundo tenso de Miyu entre sus brazos y sonríe con su cara de creído de la vida, *estoy que lo romp…*

Miyu: “Hueles mal…” 

Reiji entierra la cara en el cuello de Miyu mientras Haku se parte. *Maldito crío… con lo mono que es*

Miyu: “Es que Ueda no me deja y me gusta vivir con Haru. ¿Sabes? Me ha dicho que voy a desayunar un nuevo dulce.

Reiji levanta la cabeza, Haru deja de reírse y hay un silencio de unos segundos.

Reiji: “¿Eh? Parecéis recién casados.” *Le sale sin querer un retintín de celos en la voz*

Miyu:No me gusta que Ueda se enfade. Me da miedo. ¿No puedes hacer algo, Haru? ¿Puedo hacer algo?

Reiji le suelta y se apoya en la mesa. Sí, Kaminari san tiene el mote ganado a pulso, da miedo. A él le pone las pilas en un segundo y le tiene prohibido hacer un montón de cosas divertidas… pero le gusta, es muy profesional. Y Reiji le respeta sobre todo porque está harto de que la gente le trate demasiado bien por ser famoso, está harto de la falsedad del mundillo, Ueda san es un soplo, o más bien un huracán, de sinceridad.

Haru:Ueda es un gran profesional, de los mejores. Todo lo que hace es por nuestro bien. A mí tampoco me gusta que se enfade, pero si lo hace es por algo. Ade… *Nos mira y se revuelve el pelo con una mano*. Argggggggggg, está bien, está bien. Hablaré con Ueda y a ver si llegamos a un acuerdo... *se acerca y le da una patada a Reiji en el culo* Tú, llámale ahora mismo y dile que venga, que estás muy arrepentido. Y Rei, ya te puedes currar lo que le dices. Como no venga voy a tener que llamarle yo para decirle lo bien que te lo has pasado con Miyu en ese sofá, no sé si me entiendes *sonríe*.

El móvil de Reiji aparece casi por arte de magia en la mano y ya está buscando el número sin mirar la pantalla siquiera. 

Reiji: Haru, cómo te pasas conmigo” *Cara de gatito abandonado* “Me voy al pasillo a hablar”.

Se dirige a la puerta pero para a medio camino, saca algo del bolsillo del abrigo y se acerca a Miyu en dos zancadas.

Reiji:Toma, Miyu, ayer te compré esto.” 

Es una piruleta enorme morada con forma de M. Le sonríe mientras oye el teléfono dar tono, se da la vuelta y sale al pasillo.

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