lunes, 5 de enero de 2015

Aviones y perchas. Primera parte.





Montar en avión siempre le ponía hiperactivo. No era la primera vez y tampoco sería la última, pero siempre era una novedad para Miyu. <<Si hiciese esto todos los días, a lo mejor me terminaba por acostumbrar>>, pensó. Sus dedos tamborileaban en sus rodillas y al mismo tiempo intentaba mantener la atención de la conversación que discurría y admirar el paisaje.

Iban todos en uno de los monovolúmenes de la empresa. El conductor, Ueda, Haru, Reiji, Bill y él. <<¿Por qué soy el único que está nervioso?>>. Miró los semblantes de cada uno y no vio ni rastro de inquietud. Vale, tal vez porque ya habían hecho eso varias veces. Lo de modelar. No sería muy diferente a posar ante las cámaras en sesiones de fotos, ¿no? Pues no estaba muy seguro.

Sabía que Haru tenía experiencia y Reiji…, a Reiji nada le daba miedo. Además, ese era el trabajo de Bill. El único novato y achantado era él.

-Estoy nervioso –la voz apenas le llegaba al cuello. Se apretó las rodillas con las manos y tragó con dificultad. ¿Y si se tropezaba en la pasarela? ¿Y si se giraba por el lado incorrecto?

Y eso no era todo. Iban de camino al aeropuerto de Tokio y allí cogerían un avión exclusivo para el desfile. Los pasajeros serían en su mayoría modelos, personal del desfile y… ¡modelos! De acuerdo que su madre también era diseñadora y él había asistido a desfiles, pero estos siempre habían sido de moda juvenil y no eran tan famosos como al que iban ahora.

<<Creo que estoy empezando a hiperventilar>>, pensó preocupado. En realidad, tras ese nerviosismo insano, estaba muy ilusionado.

-Lo harás bien –dijo Bill y le sonrió-. Ya has hecho cosas más difíciles. Conciertos, por ejemplo.

-Sí, ¿verdad? –intentó sonreír pero le costaba.

El equipaje que llevaban era de mano. Lo esencial para pasar dos días y una noche en Osaka. Al poco de entrar en el aeropuerto, Miyu se chocó con alguien sin querer. Cuando vio el pelo rubio de la chica, los ojos claros, más alta que él, estilizada…

-Ah, ah… -boqueó varias veces-. Eto… sory, sory –dijo apurado. Ni siquiera estaba seguro de si uno se disculpaba así en inglés. Porque aquella chica era extranjera, de eso no había duda.

**************
* uwaa por fin * 

Haru tenía muchas ganas de que llegase el día de ir a Osaka. 
El único problema que implicaba era hacer madrugar a Reiji para subir al avión... pero ya estaba solucionado. Haru había ido a casa de Reiji con el conductor de la agencia , lo había despertado y lo había metido en el coche, donde también esperaba Miyu, antes de ir a por los demás. 

Miró a Reiji, que estaba sentado a su lado *¿ Estará dormido? * 
Ueda iba delante, con el conductor, y para variar estaba inmerso en su ipad. Haru se giró, Miyu y Bill iban detrás. *ahhh Bill es una alegría para todos los sentidos...¿ uh? * Algo no iba bien en Miyu, Haru llevaba gafas con cristales tintados y no podía jurarlo, pero parecía que el color de Miyu había bajado un poco de tono. Decidió no decirle nada por si se ponía más nervioso, había notado a Miyu algo inquieto desde la noche anterior.

Nada mas salir del coche Ueda le agarró del brazo para apartarle un poco del resto y entraron los primeros en el aeropuerto. *Bueno luego veré como anda Miyu* 

-Espero que te aseguraras de que todos llevan la documentación, sería ridículo que alguno se quedase en tierra por un descuido -

- Tranquilo Ueda, Miyu y yo hemos repasado todo ... y antes de salir de casa de Reiji me he asegurado... y te prometo que lleva la cartera encima. - 

Se dieron la vuelta para ver por donde iban los demás y vieron como Miyu se disculpaba. Ueda soltó un resoplido, no era la primera vez que Miyu se chocaba con la gente, pero por suerte acudieron en su ayuda a tiempo.

-No pasa nada Ueda, ¿ves? Está todo solucionado, deja de preocuparte tanto o no te van a dejar volar estando tan alterado. - le sonrió

- Te rompería la cara Haru, pero sin dientes ya no estarías tan guapo y no venderías nada -

- Ajaja, yo no estaría tan seguro de es-

-Toma y calla. Son la tarjetas de embarque de Miyu y Reiji, el resto tenemos cada una la nuestra. Entrad ya, ese pasillo de la derecha es la entrada para la clase business. Yo tengo que esperar a unas personas.-

- uwaaa que malo eres Ueda, te vas sin decirme adiós...y sin darme mi tarjeta de embarque-

Ueda sonrió, le dio su tarjeta de embarque y se fue.
Haru fue a buscar a los demás.

*************

*…menos mal que me he cogido las gafas de sol…*

Nada más entrar en el coche, Reiji se pone las gafas y se vuelve a dormir.

No le gusta mucho viajar, se aburre en los aeropuertos y le da pereza hacer la maleta. Siempre que viajan acaba muerto de sueño tirado por alguna parte.

Haru le da un codazo cuando llegan al aeropuerto. Reiji se sobresalta, bosteza y sale de coche. En los aeropuertos suelen encontrarse con fans, así que se arregla la ropa y el pelo antes de coger la maleta y encaminarse hacia la puerta con el resto. Miyu parece un conejito asustado, pobrecillo, incluso se choca con una chica y casi le da algo. Reiji se ríe por lo bajo. Haru y Ueda se separan del grupo.

*Je, esta es la mía*

Se mete en una tienda y le compra a Miyu chucherías. *A ver si se calma un poco* Siempre tiene una excusa para comprarle dulces.

- Kyaaah, es Reiji, ¡creo que es Reiji!

Se da la vuelta y ve a dos adolescentes medio escondidas detrás de una revista. Sonríe, paga las chucherías y se acerca a las chicas. Están tan nerviosas que les tiembla el pulso y la revista parece que va a salir volando en mil pedacitos. Se baja un poco las gafas de sol, tiene ese ángulo perfectamente estudiando: coge otra revista que está justo detrás de ellas sin dejar de mirarlas a los ojos y les sonríe:

- Chicas, mejor comprad esta otra, hay un especial de fotos de nuestro último vídeo.

Un rotulador aparece mágicamente en la mano de una de las chicas y se lo acerca a Reiji más roja que un tomate. Reiji les firma la portada de dos revistas.

- ¿Qué hacéis en el aeropuerto entre semana, chicas? ¿A dónde vais?

A las fans les encanta que les pregunte sobre su vida. Responden muy nerviosas que van de viaje con su clase a Osaka.

- Ah, nosotros también vamos a Osa… *mierda, la he cagado fijo*

Mira hacia donde están los demás. Ueda se está marchando y Haru le está buscando con los ojos. *Mierda, me va a echar la peta seguro*

- ¡Agh, voy a perder el vuelo! Ha sido un placer conoceros, espero que sigáis apoyándonos en el futuro.

Les sonríe y se va hacia el grupo.

- Toma, Miyu, para ti- le da las chuches con una sonrisa e intenta hacerse el tonto para que no le pille Haru.

************

-En serio, en cuanto te subas a la pasarela, te vas a dar cuenta que no has hecho nada más fácil que eso –Bill seguía en su intento de que Miyu recobrase su típico entusiasmo y extroversión. Era muy, muy raro verlo en el estado actual. El inglés dudaba de si lo que estaba haciendo era lo más conveniente. Quizá hacer que dejase de pensar en ello…

Y mira tú por dónde, era indudable que Reiji le conocía mejor. Fue traerle la bolsa de chucherías y Miyu lució una sonrisa de oreja a oreja. No existía nada más que las golosinas y él, al menos hasta que ya no hubiese más que llevarse a la boca.

Bill sonrió a Reiji aliviado.

-Las cámaras deben de estar al llegar –dijo el rubio al mismo tiempo que miraba su reloj de pulsera. Ueda había firmado un contrato con la cadena que emitiría imágenes del desfile, para seguir a TDS todo el tiempo que durase el evento. Serían como sus sombras, salvo en determinados momentos íntimos.

De hecho, una de las cámaras ya estaba allí. Había tres en total. El resto venían un poco más rezagadas. La primera enfocó a Miyu y éste se dio cuenta a los pocos segundos. Sonrió y jugueteó con un regaliz plano y rojo que llevaba en la boca. Como si fuese una lengua. Rió y se llevó una mano a la boca para ocultar su sonrisa. No era tímido, pero era un hábito que empezó a hacer hace unos meses y Ueda le dijo que lo potenciara. Decía que le daba un aspecto moe.

-Vamos a viajar en avión –dijo a la cámara. Sonrisa-. Y estoy taaaaaaaaaaaaan nervioso *suspiro* Menos mal que tengo mis medicinas –alzó la bolsa de chucherías e hizo la “v” con los dedos.

Se acercó a Haru y Reiji y les preguntó si quedaba mucho para subir al avión. La verdad es que estaba bastante despistado. El aeropuerto le mareaba con sus luces, el sonido ambiente que había, la cantidad de personas… Así que terminó por agarrar el extremo de la camiseta de Reiji para no perderse. No sería la primera vez que le pasaba. Que el resto se iba y él se quedaba solo. Bueno, eso había sido al principio de estar en TDS. Ahora siempre había alguien que le tenía un ojo echado encima o directamente él se enganchaba por si acaso.

****************

Mientras Miyu jugaba con las chucherías delante de las cámaras Haru se acercó a Reiji. Le había visto salir de la tienda dejando una estela de adolescentes emocionadas.

- Espero que hayas sido educado y prudente. -

Vio como se acercaba Miyu...seguido de las cámaras *ugh, menos mal que no pueden pasar por este filtro de seguridad*

- Tenemos que entrar ya - Sonrió a una de las cámaras y se despidió con la mano - Hasta luego~ -

El filtro de seguridad business estaba rodeado de cristal opaco para evitar miradas curiosas, podían hablar con tranquilidad.
Se dio la vuelta para hablar con Reiji y Miyu, que no se separaba por nada.

- Necesito que me deis la documentación, así lo enseño con las tarjetas de embarque mientras pasáis el filtro. - 

Los guardias del filtro estaban acostumbrados a los famosos, además tenían un contrato muy estricto que no les permitía relacionarse con los pasajeros más de la cuenta. 

- Bueno, vamos con el tiempo justo...y este aeropuerto es un infierno. - Haru conocía varios aeropuertos al dedillo y les guió por el camino más corto y menos transitado hasta la sala business.

Al ser un vuelo especial no podían pasar por la zona de embarque normal, tenían que ir por protocolo. Tendría que haber habido personal de la compañía aérea para acompañarles desde el control de seguridad hasta el bus que les llevase al avión, pero Ueda había avisado a la compañía y les había dicho que no era necesario... por eso tenían que esperar a que les buscaran en la sala business.

- Maldito Ueda, si no fuera tan cabezota podríamos estar ya en el avión.-

A Haru le gustaba mucho viajar, entre otras cosas porque le permitía ver en primera persona las diferentes tendencias de cada lugar.
Vio entrar a un chico con el uniforme de la compañía. 

-¡Ah! ¿ Vienes a por nosotros verdad? Vamos. - Se aseguró de que Reiji le seguía, podía ver la cabeza de Miyu detrás de él.
El chico les abrió la puerta de embarque más cercana a la sala y bajaron las escaleras para subir al minibus.

- Perdona ¿Sabes si han embarcado los cámaras ya? - Los cámaras, junto a staff menos importante, embarcaban por el método tradicional.

-Sí, en cuanto han embarcado todos hemos venido a por ustedes. Son los únicos que faltan, junto con otros 5 modelos. -

*ahhh, pero no somos los últimos* Los cámaras tenían que llegar primero para grabarles entrando en el avión, querían un bonito plano subiendo las escaleras en pista...*bah...oh! Se me olvidaba...*

Antes de bajar se levantó las gafas de sol y se acercó a Miyu, que seguía pegado a Reiji.

- Miyu escucha, si te pones muy nervioso en el desfile haz lo que mejor sabes hacer, baila. No creo que a nadie le moleste, seguro que les encanta. - le guiño un ojo y volvió a colocarse las gafas.


**************

Al bajar del mini bus Reiji ve a dos de los cámaras en la zona de las escalerillas. Se arregla el pelo y va hacia el avión. Sonríe a las cámaras sin decir nada y entra. Menos mal que en primera clase no hay nadie grabando… Se sienta cerca del pasillo y se acomoda el respaldo.

Miyu y Haru entran después y se sientan, a su lado. Solo hay que esperar al resto de modelos y saldrá el vuelo.

Reiji mira a Haru y sonríe. Se ha puesto en el pasillo por un motivo… bueno, por dos: azafatas y modelos. ¡A ver si Haru se duerme pronto!

Por fin llegan los modelos: son todo tíos. *¬¬’ Pues vaya, espero que al menos las azafatas estén buenas…*

-Estimados pasajeros, bienvenidos al vuelo 237 con destino a Osaka- vale, el azafato de primera clase también es un tío, vaya coñazo.

Reiji se ajusta las gafas y se duerme el resto del vuelo.

**************

Miyu lo miraba y lo escuchaba todo pero era como si tuviese los sentidos embotados. Hasta que no subió por las escalerillas del avión, no tuvo conciencia de sí mismo. Quizá con un poco más de experiencia, aquello no le parecería un lío.

-¿Eh? –miró a Haru-. ¿Ah? Vale, vale –sonrió. Por culpa del aeropuerto parecía que los nervios se habían extinguido, o al menos camuflado. Y la expectativa del viaje en avión le llamaba demasiado la atención como para preocuparse por otras cosas.

De todas formas, se guardó la recomendación. Le encantaba bailar y nunca sentía vergüenza cuando lo hacía con público o sin él. Porque era algo que dominaba y sabía que lo hacía bien.

Miyu se sentó al lado de Reiji y observó como éste se relajaba y cerraba los ojos. <<Aburrido>>, pensó poniendo morritos. Sin embargo, era una buena excusa para entretenerse. Le tomó fotos sin flahs, para no despertarlo, y las retocó al estilo puricura. Era difícil contener la risa y no hacer ruido.

-Shhh… -se llevó un dedo a los labios para avisarle a Haru y a Bill de que debían dejarle hacer. Cogió una de las chuches que más dulce olía y se la pasó a Reiji por debajo de la nariz, sin tocarle, para ver si se despertaba al notar el olor, pero nada. 

Quería hacer algo más divertido pero sin llegar a despertarle. <<¿Pero el qué?>>. No se le ocurría nada y tampoco es que tuviese mucho tiempo para pensar. El vuelo duraba poco. <<¡Ah!>>. Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, o algo así.

Se apoyó en el reposabrazos e inclinó su cuerpo hacia Reiji. Poco a poco se fue acercando, con la lengua fuera, y le rechupeteó suavemente la oreja.

Incluso Bill dejó de charlar con Haru segundos antes de darse cuenta de sus intenciones.

***********

*¿Qué coño…?*

-¡¡¡GYAAAAAAAAAAAAAH!!!

Reiji da un salto en el asiento y se quita las gafas de golpe. Se toca la oreja, está mojada. Se mira la mano.

-¡¡¡GYAAAAAAAAAAAAAH!!!

Mira perplejo a su alrededor, ¿qué coño está pasando? 

Miyu. ¿Miyu?

- ¡¡Miiiiiyuuuuuuuuu cabronaaazoooooo!!

**********

Pocas cosas asustaban a Miyu, pero un Reiji gritando cuando todo había estado en silencio antes y, sobre todo, se espera cualquier tipo de reacción proveniente de él... bueno, eso sí que asustaba.
Su cuerpo se convulsionó por la sorpresa y se quedó mirándolo con los ojos como platos.

En ese momento, en ese justo momento recordó las palabras de un amigo suyo. <<Cuando están a punto de darte tu merecido, es mejor poner los pies en polvorosa>>. De hecho, eso fue lo que intentó hacer. Pero no podía ir hacia el pasillo en dirección a Reiji. Sería como salir corriendo hacia tu muerte. No era tan tonto. Y le quedaba eso o intentar ir hacia la ventana, es decir hacia Haru y Bill.

-¡Ayuda! ¡Salvadme! -exclamó echándose hacia ellos-. Mamá, mamá, mamaaá... -gimoteó mientras sus manos reclamaban esa ayuda que tardaba tanto. Y es que era normal, Bill se estaba riendo y Haru...

**************

Al entrar en el avión Haru se sentó junto a Bill en uno de los laterales.

Mientras hablaban Bill miraba a Miyu y se reía en silencio. Haru se dio la vuelta y vio que estaba haciendo fotos y tonterías a Reiji mientras este dormía. *Bueno mientras solo sea eso* Se giró y siguió hablando con Bill.

- Mira que eres impaciente Haru, pero sí, creo que... - Pero no terminó la frase y se quedó mirando en dirección a Miyu.
Estaban acostumbrados a las tonterías del grupo pero todavía no conocían a Miyu muy bien...pero si era algo que sorprendiera a Bill no podía ser bueno. Haru se dio la vuelta y vio como Miyu rechupeteaba la oreja de Reiji. *¿ Pero qué-?*

-¡¡¡GYAAAAAAAAAAAAAH!!!...¡¡Miiiiiyuuuuuuuuu cabronaaazoooooo!!-

Haru vio como todo pasaba muy deprisa...

-¡Ayuda! ¡Salvadme! - Miyu se dirigía hacia ellos-. Mamá, mamá, mamaaá... -

Los gritos de Miyu, las risas de Bill y las finas palabras que soltaba Reiji por la boca sonaban en segundo plano...las pulsaciones en la sien eran más fuertes. Echó un vistazo rápido al resto de business , muchos llevaban cascos y no se habían enterado, pero eso era lo menos importante...lo único que les separaba del resto de pasajeros era una cortina doble...los de atrás habían escuchado todo seguro. ...se quitó las gafas y miró al TCP , que entendió lo que quería decir y salió casi corriendo. Se levantó, se puso detrás de los asientos de Miyu y Reiji y agarró sus cabezas suavemente con cada mano juntandolas mientras agachaba la suya para hablarles en voz baja.

- Sois unos niños muy malos, mamá está disgustada... - Había intentado tranquilizarse, pero no podía...cada vez que lo pensaba... - Tenéis suerte de que Ueda venga en el vuelo siguiente...tsk - Al mismo tiempo que se levantaba hizo chocar sus cabezas. La disposición de los asientos hizo que solo lo pudiera ver Bill. - Aunque tendré que hacérselo saber claro...espero que pueda presenciar vuestro castigo

Se acercó un poco a la cortina y respiró con calma.

- ¡¡¡Shhhhhhh!! ¡Chicos ya vale! ¡No podéis ensayar el especial aquí que se va a enterar todo el mundo! - Lo dijo en voz alta, pero sin sonar forzado. Estaba seguro que los de atrás lo habían escuchado...
Se sentó otra vez junto a Bill.

- A ver como le digo a Ueda que tenemos que hacer un especial... -

**********
-¡¡Joder qué susto me has dado!! Te vas a cagar… *le hace cosquillas a Miyu*

- Sois unos niños muy malos, mamá está disgustada... Tenéis suerte de que Ueda venga en el vuelo siguiente...tsk. Aunque tendré que hacérselo saber claro...espero que pueda presenciar vuestro castigo.

Ugh, Haru da miedo cuando se llama “mamá” a sí mismo. Ahora tendrán que hacer un especial y todo. Le pasa el brazo por los hombros a Miyu, le baja la cabeza y le alborota el pelo.

- ¡Todo por tu culpa! ¡A ver si aprendes a dejar a los mayores dormir tranquilos!

Ya queda poco para llegar. Le pide al TCP unas pipas y se pasa el resto del vuelo chinchando a Miyu y tirándole pipas a Haru de vez en cuando.

-Bill, no me dijiste que el desfile era solo masculino…

-Ya, te lo llego a decir y no vienes, jajaja- Bill coge una pipa que le ha caído a Haru en la manga y se la come-. Tampoco te dije que vendrían modelos femeninas…

*Maldito Bill…*

-Bueno, habrá más modelos por allí-. Le tira otra pipa a Haru y le da en la mejilla- ¿Tenemos hotel ya reservado?

El piloto anuncia que el avión está a punto de aterrizar.

**************

-No es bueno decir palabro... -pero ya no pudo decir nada más. Se retorcía por las cosquillas que le estaba haciendo Reiji. No podía parar de reír a pesar de saber que estaba molestando en el avión además de a sus compañeros. Porque estaba medio encima de las piernas de Haru.
Cuando más o menos recobró la compostura y se sentó correctamente, Haru se levantó y les soltó aquello. Por el contenido, Miyu hubiera pensado que estaba entrando en el juego, pero la verdad era que su tono de voz decía totalmente lo contrario. Y daba miedo. Mucho miedo. No tanto como Ueda. Lo de Haru era temor a importunarle.

-Au... -se quejó Miyu a pesar de que el suave golpe no le había hecho daño. Se llevó una mano a la cabeza y se frotó la zona-. ¿Qué? ¡No, no! -se dio cuenta de que había alzado la voz-. No... no... -repitió en voz baja-. No se lo digas a Ueda, por favor. Me portaré bien -<<Ueda no, por favor>>, pensó desesperado.
-Jo, lo siento. No he podido evitarlo -miró hacia abajo y puso boca de sobre.

El resto del vuelo fue entretenido. Al menos Reiji no volvió a dormirse y eso lo agradeció.
Un vehículo los llevó al hotel cuando aterrizaron y salieron del aeropuerto. Haru, Reiji y Miyu dormían en una habitación preparada especialmente para ellos. Es decir, contaba con 3 camas individuales. Ueda y Bill compartín otra distinta.
Nada más entrar, Miyu dejó en el suelo su mochila y se tiró en plancha a la cama. Frotó su rostro contra la almohada.
-Genial, genial, genial... -murmuraba una y otra vez. Le gustaba mucho eso de dormir en camas diferentes cada vez. Otros tendrían problemas para conciliar el sueño si no se trata de su propia almohada y cama, pero en eso Miyu no tenía problemas.

Debían prepararse porque dentro de un rato les iban a llevar al lugar del desfile. Tenían que ensayar cómo caminarían por la pasarela, se tendrían que probar la ropa que iban a lucir y demás.
-Fuuu~~ -hinchó los carrillos mientras seguía bocabajo-. Tengo la espalda dolorida. ¿Me dais un masaje? -en su rostro apareció una expresión esperanzada.

****************

El resto del vuelo fue más tranquilo.
Haru lo aprovechó para enviarle un e-mail a Ueda informándole sobre la necesidad de hacer un especial *No quiero pensar que cara pondría si se enterase por medio de la prensa*...el resto lo mismo lo podía omitir.
Le dio una pipa en la mejilla *...o lo mismo no.*

La habitación del hotel era grande, mientras Miyu se tumbaba, Haru colocaba algunas de sus cosas.

-Fuuu~~ Tengo la espalda dolorida. ¿Me dais un masaje? -

- Lo siento Miyu, si quieres un masaje llama a recepción y que busquen a un profesional. No podemos arriesgarnos a que algún cabra te haga daño en un músculo.- Miró a Reiji. - ¿Lo entendéis verdad? - Todavía estaba un poco tenso por haber tenido que crear el especial, modificando la agenda de todo el mundo.

Se sentó en la cama y sacó el portátil, Ueda ya había contestado. Al parecer no había problema en hacer un especial, se podía preparar una grabación de veinte minutos e incluirla en alguna entrevista de grupo en televisión. 
Dejó el portátil a un lado y se tumbó aliviado tapándose los ojos con el brazo, es cierto que el correo contenía alguna que otra amenaza, pero por lo menos el problema estaba solucionado.

Escuchaba de fondo a Miyu y Reiji.

- Acordaos de que tenemos menos de una hora para descansar

Siguió tumbado mientras pensaba en la cantidad de maravillas de las que iba a poder disfrutar luego...


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